Cuando bajan las temperaturas, y pronto empezarán a hacerlo, enseguida se hacen patentes las diferencias entre viviendas: una habitación que pierde calor rápidamente, un salón demasiado caldeado o la necesidad de subir el termostato para encontrarse a gusto.
En ese sentido, se perciben pronto las ventajas de contar con una vivienda moderna y equilibrada en cuanto a la gestión del ambiente interior. La calidad constructiva de los elementos pasivos, como la envolvente, las divisiones interiores (techos, suelos y tabiques) o la carpintería exterior se suman a instalaciones eficientes y orientadas a proporcionar el mayor confort, como el suelo radiante, la ventilación mecánica mediante el recuperador de calor que hace innecesario abrir las ventanas, ayuda a lograr una temperatura estable en todas las estancias y a disponer siempre de un aire de calidad.
A todos estos aspectos se añade un sistema más, los dispositivos de hogar conectado que supervisan las temperaturas y los consumos a distancia, incluso fuera del domicilio. Bien con programaciones estables, bien con cambios a demanda, el clima del hogar está constantemente monitorizado y permite a los residentes gestionar el confort de una forma ágil y flexible.

Existe una distancia notable entre los edificios construidos apenas hace un poco más de diez años y los que edificamos hora. Una vivienda de hace una década ya estaba sujeta a exigencias de ahorro energético. Pero desde entonces, los estándares han seguido avanzando. Las sucesivas actualizaciones del Código Técnico de Edificación han permitido mejorar en cerca de un 40% la eficiencia energética de los nuevos inmuebles, según fuentes oficiales.
Los avances en distintos apartados, incluido el recurso a fuentes de energía renovables, han dado lugar a que la inmensa mayoría de los proyectos ostenten la calificación A o doble A, como sucede en los proyectos de Abaigar. Algunos de ellos, como Soul Lezkairu, tienen triple A.
Eficiencia y confort en Soul Lezkairu
Soul Lezkairu, cuya entrega se prevé para 2027, alcanza muy elevados estándares. Incorpora doble aislamiento en fachada, con una capa exterior continua que reduce los puentes térmicos con la estructura, además de aislamiento en cubierta y carpinterías de PVC con doble acristalamiento bajo emisivo y gas argón. Además, el aislamiento de las particiones y la solera flotante, independizada de la estructura, contribuyen a reducir la transmisión del ruido y a crear un entorno más agradable para descansar o trabajar.

En Soul, el primer edificio que alzamos con estructura industrializada y que también incorpora otros elementos prefabricados, la calefacción se produce mediante aerotermia, un sistema totalmente renovable que contiene al máximo los consumos y las emisiones. Al mismo tiempo, las viviendas cuentan con ventilación de doble flujo con recuperador de calor que, como hemos señalado, renueva y filtra el clima interior al aprovechar parte de la energía del aire que sale para atemperar el que entra.
Por otra parte, el sistema de hogar conectado también incluido en el proyecto facilitará gestionar estos recursos con comodidad y eficacia.
En Soul quedan muy pocas viviendas a la venta. En concreto, dos espléndidos áticos de tres dormitorios con impresionantes vistas del barrio desde sus terrazas de casi 20 m2. En ellos, como en todas las viviendas de la promoción, podrás disfrutar de una vida muy agradable en uno de los barrios de moda de Pamplona, moderno y sostenible, a un paso del centro y con todo tipo de dotaciones y servicios.
¡Contacta con nosotros! Te ampliaremos la información sobre todos los beneficios que te ofrecerá elegir un ático en este proyecto para iniciar una nueva etapa. Llama al teléfono 948100099 o completa el formulario en la web de Abaigar.
