En Abaigar llevamos tiempo inmersos en la aplicación de nuevos procesos constructivos con un doble objetivo: por un lado, mejorar la calidad de nuestros edificios para que sean más duraderos, eficientes y sostenibles, y requieran ciclos de mantenimiento más largos; y por otro, lograr un desarrollo de las promociones más eficaz, que nos permita acortar los plazos de entrega de las viviendas.
Esta apuesta se enmarca en una tendencia clara de innovación dentro del sector de la edificación, con un crecimiento notable de la industrialización en materiales y procedimientos, tanto en edificaciones industriales o dotacionales como, cada vez más, en edificios residenciales.

Un primer paso en esta evolución ha sido situar la metodología BIM (Building Information Management) en el centro de todos nuestros proyectos. Este modelo digital único y colaborativo permite planificar, diseñar, construir y gestionar con precisión, anticipando incidencias y mejorando la coordinación entre todos los equipos. Gracias a este trabajo previo, hemos podido incorporar de forma progresiva soluciones industrializadas: desde fachadas con paneles prefabricados hasta, como en el caso de la promoción Soul Lezkairu añadiendo una estructura completa ejecutada con elementos fabricados en entorno controlado.
¿Por qué industrializar la estructura?
La industrialización nos aporta mayor precisión, control y predictibilidad. En fábrica se producen componentes estructurales que después se ensamblan en obra con uniones mecánicas. El resultado es un montaje más limpio, seguro y eficiente, que se integra con el resto de los elementos del edificio.

A diferencia de la construcción tradicional, basada en procesos manuales y artesanales ejecutados íntegramente en obra, la estructura industrializada representa un salto tecnológico y cualitativo. Igual que en otros sectores industriales —como la automoción o la fabricación de componentes tecnológicos—, la edificación evoluciona desde el trabajo artesanal hacia un modelo de producción avanzada, donde cada pieza se fabrica en condiciones controladas, bajo estándares uniformes de calidad y con precisión milimétrica.
Este cambio no implica renunciar a la calidad del oficio, sino potenciarla mediante la tecnología, asegurando resultados más exactos, seguros y sostenibles. Así, los futuros residentes disfrutarán de viviendas igual de sólidas y duraderas, pero construidas con la fiabilidad y trazabilidad que ofrece un proceso industrial moderno.
Sistema SEI: innovación y eficiencia
La solución elegida por Abaigar para la estructura de Soul Lezkairu es el sistema SEI, un modelo de industrialización impulsado por Saltoki, empresa navarra de referencia en el sector de los suministros de construcción en España. Este sistema permite reducir el tiempo de ejecución de la estructura. Además, ofrece un flujo de trabajo estandarizado que integra la ingeniería y despiece en entorno BIM, la planificación de fabricación y logística, y el ensamblaje en obra con trazabilidad total de los materiales. Toda esta información será también de gran utilidad en el futuro para optimizar el mantenimiento del edificio.
Calidad, sostenibilidad y normativa
Cada elemento estructural llega a obra con control de fábrica y marcado CE, lo que garantiza la máxima precisión, seguridad y fiabilidad en el montaje. Al mismo tiempo, este sistema contribuye a reducir el impacto ambiental, disminuyendo la generación de residuos y optimizando el consumo de materiales tanto en la fabricación como en la instalación.

La estructura industrializada cumple plenamente con los más altos estándares normativos, siendo totalmente compatible con el Código Estructural y el Código Técnico de la Edificación (CTE).
¿Qué comporta este proceso para Soul Lezkairu?
Para quienes no están familiarizados con este tipo de construcción, el cambio principal es que la estructura no se ejecuta “in situ” con encofrados de hormigón tradicionales, sino que “viene de fábrica”, fabricada de acuerdo con las especificaciones del proyecto:
– Se fabrican los elementos estructurales en entorno industrial, bajo control de calidad.
– Se transportan a la obra, perfectamente identificados y con los ensayos superados.
– Se ensamblan con precisión total, siguiendo la planificación desarrollada en BIM.
Con todo ello, logramos acortar los plazos y ofrecer una estructura tan resistente y duradera como la de los métodos convencionales, pero ejecutada mediante un proceso innovador, sostenible y tecnológicamente avanzado.
Los futuros residentes de Soul Lezkairu disfrutarán así de un edificio sólido, eficiente y confortable durante muchos años, construido con la misma exigencia técnica que caracteriza a Abaigar, pero con las ventajas que aporta la evolución de la industria frente a la construcción artesanal.
Si quieres unirte a ellos, disponemos de viviendas de 2 y 3 dormitorios en planta baja, en altura y áticos. Llama al teléfono 948100099 o escríbenos a través de la web de Abaigar.