Cuando nos decidimos comprar una vivienda de obra nueva sobre plano, siempre tenemos dudas acerca del resultado de nuestra decisión. Quizá no tanto por la casa en sí, porque si confiamos en una empresa con una trayectoria acreditada en el mercado, como Abaigar, sabemos que nuestro hogar se hará realidad en el plazo previsto.
Pero sí nos preguntamos sobre si acertaremos con el lugar y la experiencia futura. Y más cuando la vivienda que queremos elegir es diferente respecto de lo que elige la mayoría. Así puede ocurrir con las viviendas de Elara Elcano, la promoción de once viviendas unifamiliares que estamos proyectando en esta pequeña localidad del Valle de Egüés, rodeada de naturaleza, lejos del bullicio urbano y a la vez muy próxima a todo lo que hoy se necesita.

¿Cómo sería nuestra vida en Elara? Para responder a esta pregunta, hemos recurrido a la ficción. Nos tomamos la licencia de contar la historia de una posible familia que en su día eligió este conjunto residencial. Ellos nos cuentan su experiencia:
«Recuerdo el día exacto en que empezamos a pensar en que teníamos que cambiar nuestra forma de vida. Hacía calor, uno de esos calores de julio que ya se habían instalado de manera perenne, y estábamos en el piso de siempre, con las persianas medio bajadas y los niños preguntando por enésima vez adónde podíamos ir a que corriera un poco de aire: ¿Dónde van a jugar esta tarde? ¿Dónde se puede estar fuera sin depender de un horario, de un coche, de un plan que hay que organizar con antelación?
Esa pregunta enseguida se convirtió en otra más profunda: dónde se puede vivir en un lugar que dé tanta importancia al interior como al exterior. Y así comenzó nuestra búsqueda de una casa diferente. Y así conocimos Elara Elcano.
Cuando conocimos esta promoción no buscábamos una vivienda más grande porque sí. Deseábamos que la casa dejara de ser solo el lugar donde se duerme y se organiza la rutina, y empezara a ser un espacio propio, capaz de cambiar el día a día. Abaigar planteaba en Elcano viviendas adosadas con jardín, terraza, txoko, cuatro dormitorios y dos plazas de aparcamiento. Sobre la pantalla, era solo información presentada de forma atractiva. Al realizar la primera visita, descubrimos que seguramente habíamos encontrado lo que estábamos soñando.




Confieso que la posibilidad de tener piscina fue lo que terminó de convencernos, aunque al principio nos pareciera un capricho. No es solo un equipamiento más para el verano. Es llegar a casa después de un día entero y meterte en el agua sin coger las llaves del coche. Es ver a los niños chapoteando sin haber salido del jardín en compañía de sus amigos. Es que una tarde cualquiera se parezca a esas vacaciones que uno siempre promete y nunca encuentra tiempo de hacer bien, pero sin maletas, sin reservas, sin salir de casa.
Entendimos que en Elara la vivienda no se limitaba a resolver necesidades: abría escenarios que antes ni nos planteábamos. El jardín pasó a ser una estancia más de la casa. El txoko, al que al principio no veíamos mucha utilidad, ha terminado siendo el sitio de las celebraciones, de las tardes con visitas o de los ratos a solas, que también hacen falta. Los cuatro dormitorios nos permitieron pensar la casa con algo de perspectiva: mucho más espacio para una familia que todavía está creciendo, para los días de teletrabajo, para cuando recibimos a un huésped, para esa habitación de más que siempre acaba ocupándose. En el piso donde vivíamos todo eso resultaba impensable.
A la hora de decidirse finalmente, pesaba una preocupación, y es qué pasaría con la vida de la ciudad. Nos habíamos acostumbrado a Pamplona, a su ritmo, a tenerlo todo cerca. ¿Íbamos a aburrirnos? Desconocíamos la increíble sensación de llegar a Elcano después del trabajo y notar que el día cambiaba de tono. Se quedan atrás el tráfico, las prisas, el ruido de fondo que ni siquiera percibíamos como ruido hasta que dejó de estar. Y en su lugar aparece otra cosa: el aire, la luz distinta según la estación, el silencio que no es vacío sino descanso. Pamplona sigue estando a quince minutos, con todos sus servicios, pero volver a casa significa cruzar cada día una frontera hacia un pequeño paraíso.




Para nuestros hijos, esa diferencia ha sido, con el tiempo, la que más ha pesado. Crecer con espacio no es lo mismo que crecer sin él. Un jardín propio, un entorno tranquilo, la posibilidad de salir a jugar sin que nadie tenga que organizarlo, de mancharse, de moverse sin medir el metro cuadrado. Les ha dado una libertad que cada vez cuesta más encontrar. Y da también la tranquilidad de saber que la casa acompañará a la familia según crezca, sin quedarse pequeña antes de tiempo.
Hay otros aspectos no menos importantes, aunque no se vean a simple vista. La sensación de bienestar descansa también en la calidad de vivienda, que te proporciona un gran confort durante todo el año. Los aislamientos de las fachadas y la carpintería exterior, la aerotermia, el suelo radiante en invierno y refrescante en verano, y otros elementos constructivos e instalaciones que garantizan que disfrutaremos de un buen hogar por muchos años. Y de un hogar eficiente, con instalaciones que limitan e consumo de energía y ayudan a proteger ese medio ambiente que nos circunda.
Por otra parte, además de contar con un completo equipamiento incluido en el precio de la casa, pudimos personalizar la vivienda a nuestra medida, ya que Abaigar nos ofreció un programa de opciones muy completo por el que elegimos los materiales y acabados que mejor encarnaban nuestro espíritu. Eso nos permitió hacerla más nuestra desde el principio.

Hemos pensado mucho acerca de nuestra elección, y estamos muy seguros de que fue la más acertada para nosotros. Cuando quieres que tu hogar sea algo más que un espacio para comer, dormir y guardar tus pertenencias, propuestas como las de Elara te hacen adoptar otra perspectiva. Cuando cruzas la puerta de la casa, te adentras en tu propio territorio, el que alberga de verdad todo lo que necesitas».
¡Volvemos al presente! Elara Elcano está en fase de comercialización y, por supuesto, estás en el momento de adquirir tu vivienda en esta promoción. Llama al teléfono 948100099 o escríbenos desde la web de Abaigar para reservar una cita y conocerla.